sábado, 24 de febrero de 2018

Recovecos

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Muchos son los recovecos, pasillos, puertas y personas las que forman nuestra alma.


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sábado, 17 de febrero de 2018

Cuando Dejo que los Ojos Manden

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Yo lo consigo sin querer, de verdad lo digo.
Cojo la cámara, la enciendo, mido para ajustar el ISO que más me interese, el más bajo posible siempre. Antes he tenido que asegurarme que el modo está en 'prioridad a la apertura'.
Dejo, entonces, la cámara encendida en la mano o colgada y pongo todos mis sentidos bajo la total tutela de la infinita curiosidad de mis ojos .

 Son éllos los que van ordenando guardar instantes, rincones y personajes. El resto del cuerpo obedece.  No sé si me explico.
Así que todas mis fotos vienen del egoísmo de mis ojos, que disfrutan viendo, disfrutan guardando y lo siguen haciendo, aún más,  cada vez que vuelven a ver las imágenes en esta pantalla. 

Dependiendo de dónde me encuentre tardo más o menos minutos en notar que, poco a poco, me voy fundiendo con mi entorno. 

Me voy difuminando
para sentirme como la brisa 
y ser parte de todo.



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sábado, 10 de febrero de 2018

lunes, 5 de febrero de 2018

martes, 30 de enero de 2018

miércoles, 10 de enero de 2018

Ventana Cubista

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La Naturaleza, como siempre, poniendo el punto en cuanto el hombre se descuida.










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sábado, 6 de enero de 2018

lunes, 25 de diciembre de 2017

Fuego Interior

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 Con los años vas comprobando cómo los dichos de toda la vida, los refranes entre éllos, van ganando peso. Y con él van bajando hasta los cimientos de lo que llegamos a saber de verdad de la Vida.
    Uno de los mil días que podríamos emplear tú y yo en hablar sobre lo dicho, seguramente mi memoria sacaría el tan nombrado "Unos tienen la fama y otros cardan la lana". 
   Porque entonces te hablaría del ave Fénix, del que todos conocemos su famosa y romántica leyenda, pero bajando la voz te desvelaría la existencia de un ave mil veces más maravillosa que la que resurge de sus cenizas. 
    Empezaría preguntando qué influencia crees que ejerce el Fénix sobre lo que le rodea. Y antes de llegar tu respuesta  te diría más o menos. . . . . .








. . . .Imagina que existiese un pájaro, tímido y delicado, que fuera transformando en un vergel los lugares por donde le gustara pasear tranquilo. 
       Una maravilla que todo el mundo quisiera en sus tierras. 
       Los adinerados en sus jardines.

    Imagina también que es tal su energía interior que en el caso de que se encuentre asustado, inseguro, enfadado, amenazado, celoso, frustrado, impotente, estresado..........entonces el fuego en el que se ve envuelta su alma va quemando también todo su entorno.

  








   No es algo de lo que se sienta orgulloso, quizá por éso busca siempre lugares tranquilos y apartados donde la más exuberante naturaleza y el suelo arrasado por el fuego se alternan como los hilos en un tapiz.







Hasta ahora, que ya te he contado el secreto, pocos sabían de la existencia de ave tan asombroso y mágico, tan maldito y admirable y mil veces más romántico que el famoso Fénix.




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lunes, 11 de diciembre de 2017

lunes, 27 de noviembre de 2017

El Banco de Casa Güela

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   ¿Te acuerdas?, ¿Eh?.....¿Cuando pasábamos la tarde en casa de la güela y nos ponía a hacer los deberes en la habitación?.
   Élla se quedaba sentada en el descansillo de la escalera mientras los hacíamos y estudiábamos la lección, en aquel banco de mimbre, vigilando que no nos escapáramos a la calle. Dejaba su cesto de costura a los pies y zurcía los calcetines con una bombilla fundida dentro, haciendo desaparecer los tomates cosiendo una y otra vez.
   ¿Te acuerdas de aquellas rebanadas gigantes de pan con nocilla que nos hacía para merendar?, sólo las preparaba cuando habíamos terminado, después de comprobar que lo habíamos hecho con buena letra y respondíamos a la lección sin la mínima duda, sentados con élla allí, en el banco. 
   Recogía la costura, bajaba a la cocina y cortaba muy generosa el pan. Siempre nos mandaba a la calle, con los demás niños, según élla para no llenarle  la casa de migas.
   Es un recuerdo que pensé tenía olvidado, pero hoy he soñado con güela, con su casa y su banco de mimbre. Y con su sonrisa.



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